

A la hora de escoger la alimentación más adecuada para nuestros pequeños, es importante conocer las diferentes necesidades nutricionales según la etapa de crecimiento en la que se encuentren.
Durante los primeros 4 a 6 meses, la alimentación del bebé debe basarse exclusivamente en la lactancia materna, salvo que el pediatra recomiende lo contrario (por ejemplo, el uso de leche de fórmula). La leche materna ofrece múltiples beneficios: estimula los sentidos del bebé, favorece su desarrollo, fortalece el vínculo entre madre e hijo y tiene efectos positivos tanto para la salud del bebé como de la madre.
A partir de los 6 meses y hasta los 18 o 24 meses, inicia el periodo de alimentación complementaria, en el que se incorporan de forma gradual otros alimentos a la dieta del niño, además de la leche.
La consistencia y variedad de alimentos deben aumentar progresivamente:
- A partir de los 6 meses: verduras, frutas y cereales en forma de papilla o puré.
- A los 7 meses: leguminosas y carnes blancas.
- Entre los 8 y 9 meses: semillas y carnes rojas.
- De los 10 a 12 meses: productos lácteos y huevo.
Esta introducción escalonada ayuda a prevenir alergias alimentarias. Una recomendación útil es aplicar la “regla de los 2 días”: cada vez que se ofrezca un nuevo alimento, hacerlo por separado durante 2 o 3 días y antes de las 16:00 horas. De esta forma, se puede detectar con facilidad cualquier posible reacción alérgica.
A partir del primer año y hasta los 3 años, comienza la etapa llamada “adulto modificado”, en la que el aparato digestivo del niño ya está preparado para una dieta variada que se va aproximando a la del adulto, tomando como guía la pirámide de la alimentación saludable y el plato del buen comer.
En cualquier etapa de la vida, la alimentación debe aportar energía, agua, macronutrientes, micronutrientes y componentes bioactivos, indispensables para mantener un buen estado de salud.
Lonches saludables (¡no tan difíciles!)
¿Prefieres un lonche fácil que perjudique la salud de tu hijo o uno “difícil” que la mejore?
Aquí te compartimos cómo preparar lonches saludables y prácticos con una simple fórmula:
Proteína + snack + fruta o verdura (o ambas) + bebida
Proteína:
- Rollitos de jamón
- Sándwich de jamón de pavo
- Sándwich de atún
- Hummus con galletas saladas
- Pollo asado en cuadritos
- Hamburguesa de lenteja
- Sándwich de crema de cacahuate (natural y sin azúcar)
Snack
- Mezcla de nueces
- Un puño de almendras
- Granola
- Pistaches con arándanos
- Galletas de avena
- Cacahuates naturales
Frutas
- Manzana
- Uvas
- Blueberries
- Fresas
- Papaya
- Gajos de naranja o mandarina
- Frutos rojos
Verduras
- Brócoli asado o hervido
- Ensalada de lechugas con aderezo
- Tomatitos cherry
- Sándwich de aguacate
- Verduras a la parrilla
- Pepino con chile
- Zanahoria con chile
- Jícama con limón
- Espinacas asadas con salsa maggi
Bebida
La mejor opción siempre será agua natural, pero también puedes ofrecer aguas frescas naturales, como agua de limón con chía, de jamaica o alguna infusión ligera.
10 de diciembre del 2025